Tengo un tesoro que no cambiaría por nada y cada día sus dos ojos me recuerdan que no he muerto.
Sonríe, todo estará bien
lunes, 22 de octubre de 2012
Simplemente a veces dejas de existir, por mas que tu cuerpo viva, por mas que tu respires y actúes como que estas aquí "vivo", ya no lo estas. Porque cuando el corazón se rompe y deja de latir, es cuando has llegado a tu fin.