Tengo un tesoro que no cambiaría por nada y cada día sus dos ojos me recuerdan que no he muerto.
Sonríe, todo estará bien
sábado, 18 de agosto de 2012
La verdad es que no cambiaré, puedo perfeccionarme, crecer y madura, con otros ojos al mundo mirar, pero en mi siempre vivirá la misma niña que con golpes aprendió a caminar.