Sonríe, todo estará bien

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Tu mi ángel de la guarda, protectora de mis pasos. Ahí yo siempre he estado refugiada en tu regazo, me guiabas de tu brazo & yo me sentía segura, haciendo lo imposible para forjar mi futuro. Cuando todo estaba oscuro, tú traías la claridad, fuiste quien me enseño a hablar con la verdad. Vino la soledad & el frió se hizo crudo, mas nadie como tú, sobreponerse a eso pudo, desatando todo nudo, ganaste esa experiencia. Se cuanto has sufrido y se remuerde mi conciencia. Imprescindible es tu presencia & esa mirada prodigiosa, de días de incertidumbre, tu, mi milagrosa. No hay cosa en este mundo capaz de igualarte, no sé qué haré el día en que me faltes. Esta tu arte en querer dar siempre más, con esas manos de hacer soles eres capaz. Frente en alto ahí estas, con los años batallando, ese espíritu guerrero cada día renovando. El aire va endulzando el gran amor que de ti emana. Única entre tantas, la querida sana, tu mi gran vigilante, imposible es dejarte de admirar por un instante. Tu mi verdadera amante, la que conoce mis secretos, pobre de aquel que te falte el respeto. No llores mamá, no te des por vencida que se me parte el alma, que se me va a la vida. Sanaran las heridas & otro sol renacerá, florecerá la esperanza & un sendero se abrirá,  pero no llores mamá, que a tus pies el universo he puesto, atrapado en la magia de estos versos, de mis versos, nuestra verdad hecha volar & no llores mamá. Quizás no he sido la hija que habías esperado, quizás correctamente en la vida no he actuado, quizás no haya escuchado esos consejos muchas veces pensando solo en mi, cometiendo estupideces, quizás no se parece al tuyo mi proceder. Quizás he sido terca y no he querido entender ni he podido complacer cuando he sido complacido. Por todos estos errores mami, perdón te pido. No me he dado por vencida, aunque parezca extraño, aunque crean que haya tirado todos estos 17 años, subiré cada peldaño, llegare allí por ti & alcanzare algo de paz, solamente así, llegare allí por ti. Pondré tu nombre a una estrella,  pero tu mereces mas mujer, valiente y bella. No olvido todas aquellas promesas incumplidas, sin ese título, pero te daré una mejor vida. Quiero verte conmovida, orgullosa de mis hechos. Quiero que descanses, pues ya mucho tú has hecho, desde darme el pecho hasta una mano para apoyar recaídas, desbalances, que ésta débil te han de dar. Hoy te quise redactar, estos mis versos más sinceros, son escritos más con el alma, que con mi lapicero. Eres lo primero te amo mamá & seca ya esas lagrimas que la vida se me va.