Muchas veces todos prefieren que les mientan, antes que le digan una verdad que les va a doler. Yo en eso no estoy de acuerdo, ¿de que te sirve creer algo que no es? Si al fin y al cabo la verdad se va a saber, y nos va a doler más que antes, porque vamos a tener las ilusiones que nos creo esa mentira. Por más dolorosa que sea la verdad, hay que afrontarla, lo mejor es poner la cara al problema y saberlo, antes que esquivarlo y creer otra cosa. Las verdades dolorosas duelen, lastiman, nos hacen caer, pero se pueden afrontar, se pueden superar, en cambio, cuando no se conoce la verdad, cuando vivimos en una mentira, nos quedamos sin hacer nada, nos quedamos en un mundo que no existe, nos quedamos creyendo algo que no es real, por lo tanto no podemos hacer nada, ya que vivimos “feliz” pensando, o tratando de creer de que todo está bien. Ahora hay que ponerse a pensar que es mejor, “¿UNA VERDAD QUE LASTIME O UNA MENTIRA QUE NOS HAGA VIVIR EN UN MUNDO QUE NO EXISTE?” En lo que a mí concierne prefiero una verdad dolorosa antes que una mentira que me haga vivir en una mentira, prefiero la realidad antes que la ficción, no me gusta lo fantástico, no me gusta lo que no es real, la vida no es color de rosa, en la vida se sufre, se llora, pero todo se supera tarde o temprano, NO HAY MAL QUE DURE PARA SIEMPRE.
